La economía del código abierto.

21:37 Claudia Mañas 0 Comments





Yochai Benkler enfoca su conferencia en torno a los nuevos sistemas de producción de la información y el conocimiento en la era de Internet. Comienza haciendo una comparación económica entre la manera de producirse la información hace un par de siglos y ahora. Antes, para crear una empresa informativa necesitabas un desembolso millonario. Y ese dinero estaba en manos de las grandes empresas o del gobierno. En la actualidad, hemos sufrido un enorme cambio en el proceso de producción de información; no porque se necesite menos capital, sino porque ese capital está totalmente descentralizado y distribuido: todos tenemos un ordenador y todo el mundo puede usarlo y comunicar con él. Y éste es el elemento básico para producir información y conocimiento. Es decir, hemos llegado a una situación en que toda la población puede tener capacidad de comunicación y, además, tienen el talento, la experiencia y la creatividad necesarios para ello y que no pueden ser reemplazados por ninguna otra cosa.


Esto se traduce en el desarrollo del software de código libre. Es decir, aquellos que inventan un software no tienen ningún control de su desarrollo ni propiedad sobre él, puesto que lo lanzan a una comunidad de miles de personas para que lo mejoren. Y así, desde Apache, por ejemplo, han copado el 70% del mercado, en competencia directa con Microsoft. La idea es que no hay dueño un dueño del producto final, es gratis para cualquiera y es el trabajo de gente motivada para hacer algo interesante.


Benkler refiere estas informaciones al surgimiento de un nuevo sistema: el de compartir e intercambiar. Y en este sistema, como no hay un propietario, un dueño, nadie tiene que pedir permiso; todo está abierto a compartir, crear, innovar, mejorar. No está cerrado a la propiedad.
Y este nuevo sistema amenaza las formas tradicionales de la economía. Como dice Yochai: ‘Skype potencialmente amenazando las compañías tradicionales de telecomunicaciones y Wikipedia compitiendo con las enciclopedias en línea’. Y por supuesto, la crisis del modelo anterior siempre implica nuevas oportunidades de negocio, para construir plataformas que permitan la expresión personal y la colaboración, que varias personas se junten y creen nuevas herramientas. Y esto es lo que Yochai llama producción social: ‘Las relaciones sociales y los intercambios se hacen significativamente más importantes que nunca como un fenómeno económico’.



Sin embargo, Benkler advierte de que este nuevo sistema tan amenazante para el modelo de producción industrial actual se puede ver perjudicado por el propio modelo al que quiere reemplazar o por leyes de propiedad intelectual. Por eso, hay que estar atentos a cómo el nuevo concepto de producción social amenaza la producción industrial, pero al mismo tiempo supone para cualquier persona que tenga un ordenador, la libertad de crear, la capacidad de innovar o mejorar lo ya existente y, en definitiva, la potestad de producir y distribuir de forma abierta información, conocimiento y cultura.